El Parque del Este; Un Pulmón Verde Convertido en Basurero.

Carece de baños para hacer las necesidades básica.

Por: Jacobo Colon

Hoy, un domingo soleado que invitaba a disfrutar del aire libre, decidí visitar el Parque del Este para una simple caminata.

INDOTEL

Lo que encontré no fue el oasis de paz y naturaleza que se promociona como uno de los principales pulmones ambientales de Santo Domingo Este, sino un escenario de abandono que raya en lo inhumano.

Malezas invadiendo los senderos, basura acumulada en cada rincón y, lo más alarmante, baños públicos cerrados con cadenas y candados, dejando a miles de visitantes sin un lugar básico para satisfacer necesidades fisiológicas.

¿Hasta dónde llega la negligencia de los administradores y el Ministerio de Deportes?

A pesar del evidente descuido, el parque tenía miles de visitantes.

Más de 2,000 personas, en familia, deportistas y caminantes como yo, llenaban sus espacios.

Vi grupos jugando básquet, tenis y béisbol; niños practicando fútbol con entusiasmo; y decenas trotando o paseando.

Es admirable cómo la comunidad sigue acudiendo a este lugar, resistiendo el deterioro que lo amenaza.

Pero esta resiliencia no excusa la inacción de quienes deben mantenerlo.

Si un espacio público tan vital para la salud y el recreo de los ciudadanos se encuentra en este estado, ¿qué dice eso de nuestras autoridades?

Mi experiencia personal ilustra el problema de fondo. Durante la caminata, sentí la necesidad de usar un baño. Busqué el primero, cerrado. El segundo, igual, con una cadena imponente que parecía más propia de una prisión que de un parque.

El tercero, lo mismo. No era un caso aislado; vi a decenas de personas en la misma situación, frustradas y desesperadas.

Al final, muchos optan por salir del parque o, peor aún, recurrir a la grama, los árboles o las aceras para aliviarse. Imagínense: niños, familias enteras, expuestos a esta indignidad en un lugar que debería ser un modelo de civismo y cuidado ambiental.

El Parque del Este lleva más de una década en declive, con problemas crónicos de mantenimiento que el MIDEREC y la administración local parecen ignorar.

¿Cómo es posible que un sitio visitado por miles de personas diariamente, incluyendo niños que merecen entornos seguros y higiénicos, no cuente con baños funcionales?

La insensibilidad de los responsables no solo viola el sentido común, sino también derechos básicos como el acceso a servicios sanitarios en espacios públicos.

Es una falta de humanidad que transforma un pulmón verde en un foco de insalubridad, donde la basura atrae plagas y las malezas ocultan riesgos.

Testimonios como el mío no son aislados. Ciudadanos han documentado en videos y redes sociales el estado deplorable del parque, exigiendo atención inmediata. Pero las respuestas brillan por su ausencia.

El Ministerio de Deportes, encargado de promover el deporte y el bienestar, debería ser el primero en actuar: asignar recursos para limpieza regular, reparar instalaciones y garantizar accesibilidad.

En cambio, su silencio perpetúa el caos.

No podemos permitir que el Parque del Este, un tesoro natural de Santo Domingo, se convierta en un monumento al descuido gubernamental.

Les hago un llamado a los administradores, al MIDEREC y a las autoridades municipales a intervenir de inmediato: reabran los baños, limpien las áreas, corten las malezas y establezcan un plan de mantenimiento sostenible.

La comunidad merece un parque digno, no un lugar donde la necesidad básica se convierta en humillación.

Si no actuamos ahora, ¿qué legado dejaremos a las generaciones futuras? Un pulmón ambiental no debe asfixiarse por la irresponsabilidad humana.

COMSESO S.R.L.

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